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Fiestas del Judaismo
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NO OBSERVADA POR CUARENTA AÑOS

Hemos notado que la fiesta de Pentecostés no se observó sino hasta que Israel

estuvo en la tierra prometida y había segado una cosecha (Levítico 23:10).

Aunque no se especifica, esto evidente­mente también sucedió con la fiesta de

las cabañas. Fue la fiesta de la siega y, claro, Israel no tuvo cosecha hasta que

se estableció en Cannán. También fue la conmemoración del tiempo en que 

Israel vivió en cabañas en el desierto. Esto no lo podían conmemorar mientras

estaba en proceso sino sólo después de que se cumplió 0 terminó todo.

No hay ningún registro de alguna disposición que se hiciese por medio de la cual Israel pudiera guardar las fiestas de pentecos­tés y las cabañas en un sentido espiritual antes de que llegara a Cannán y obtuviera la primera cosecha. El pentecostés era un pro­pósito especial de agradecer a Dios por los primeros frutos de la siega. En Palestina el primer grano era cosechado aproximadamen­te cincuenta días después de la Pascua, por lo que ese fue el tiempo ordenado para la fiesta. Esto tendría y tuvo significado, mientras la adoración a Dios se concentraba en el templo en Jeru­salen. Ahí el primer grano estaría maduro en la fecha de pentecos­tés. Pero el evangelio es para todo el mundo, y la adoración a Dios no se concentra ya en un templo en Palestina.

Por lo tanto, la siega de los priméros frutos sería en muchosmomentos diferentes y en diferentes partes del mundo. Una fiestaque celebrara los primeros frutos de la siega no se podría llevar a cabo al mismo tiempo en todo el mundo. Nosotros vemos que esta celebración llegó a su fin cuando. la muerte de Cristo abolió los servicios del templo en Jerusalén, como un centro de adoración. Lo mismo es para la fiesta de las cabañas que conmemoraba el final de la siega. No sería posible celebrar el final de la siega al mismo tiempo en Palestina, Africa, Sudamérica, Norteamérica y Europa. Estas fiestas eran para Israel en Palestina. Su propósito se

cumplió cuando Cristo murió en la cruz y el evangelio fue a todo el mundo.

¿OBSERVARSE POR ESTATUTO PERPETUO?

Algunos afirman que no importa cuándo se dieron las fiestas, a quiénes, o qué propósito tenían; Dios dijo que debían guardarse siempre y eso significa "mientras el mundo exista" (por lo menos, si no es que más). Notemos cuidadosamente los versos en los cua­les se menciona. En Levítico 23 encontramos que esto se mencio­na en los versículos 14,21,31 y 41. En cada caso se establece de la siguiente forma: "Y no comeréis pan, ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Dios; estatuto perpetuo es por vuestras edades en todas vuestras habitaciones. Y convocaréis en este mismo día,- os será santa convocación: ninguna obra servil haréis: estatuto perpetuo en todas vuestras habitaciones por vuestras edades. Ninguna obra haréis: estatuto perpetuo es por vuestras edades en todas vuestras habitaciones" O como se dice en los versos 41 y 43: "Y le haréis fiesta a Jehová por siete días cada año; será estatuto perpetuo por vuestras edades; en el mes séptimo la haréis. Para que sepan vues­tros descendientes que en cabañas hice yo habitar a los hijos de Israel, cuando los saqué de la tierra de Egipto: Yo Jehová vuestro Dios"

Note cuán claramente esto muestra que estas cosas iban a estar vigentes durante las generaciones de Israel, cuyos padres salieron de Egipto. Las fiestas se le dieron espiritualmente a Israel y perdurarían mientras el taberáculo y los sacrificios sirviesen. Esto se prueba fácilmente leyendo el capítulo 24 en Levítico. En lo que respecta a las luces del candelero en el lugar santo del tabernáculo leemos: "Manda a los hijos de Israel que te traigan aceite de olivas claro, molido, para la luminaria, para hacer arder las lámparas de continuo. Fuera del velodel testimonio, en el tabernáculo del testimonio, las dispondrá Aarón desde la tarde hasta la mañana delante de Jehová, de continuo., estatuto perpetuo por vuestras edades" (Levítico 24.-2,3).

Note que las lámparas iban a arder "por siempre en sus gene­raciones". Estas son exactamente las mismas palabras utilizadas para describir la perpetuidad de los días festivos. Pero seguramente Dios no pretendía que las velas de los candeleros en el tabernáculo o templo ardieran después de que cesara de existir el Santuario. Hebreos 9 establece definitivamente que el tabernáculo o santua

era parte del Antiguo Pacto y que fue figura o tipo que perduraría sólo hasta el sacrificio de Cristo Jesús. Cuando Cristo murió en la cruz, Dios hizo que la gran cortina o velo que separaba el lugar Santo del lugar Santísimo se rasgara en dos, desde la parte supe­rior hasta la inferior, queriendo decir con esto que los servicios del tabernáculo llegaban a su fin (Vea Mateo 27:51 y Hebreos 9:1-12).

Si la frase "por siempre en sus generaciones", eneraciones", significa hasta la

muerte de Cristo en un versículo, entonces la misma Lease significa lo

mismo en otros versículos. En otras palabras, el cande­lero tendría significado y uso

en el tabernáculo hasta la muerte de Cristo, y los días festivos también durarían_

sólo hasta la muerte de Cristo. Ambos se ordenaron "para siempre en tus

generaciones". Es interesante notar que la palabra generación tal como se utiliza en

este verso, viene de una palabra hebrea que significa: "Una revolución de tiempo;

por ejemplo, una era o generación". Fue una revolución de tiempo desde que se

fundó Israel por medio de Jacobo hasta que este pueblo fue esparcido y su libertad

y privile­gio de adorar y de gobernarse les fue negado.

Más adelante veremos que fue el pueblo de Israel literal quien fue liberado de Egipto. Estas fiestas (Pascua y Panes ázimos) iban a observarse en conmemoracion de su liberación de aquella tierra de opresión. Ahora ningunos ancestros de los Chinos, Japoneses, Indúes, etc., fueron- liberados de Egipto, y todos estos pueblos pueden volverse cristianos, - hijos de Dios al aceptar a Cristo como su Salvador y su Pascua. ¿Cómo podrían estas gentes, que aceptan el plan de salvación, celebrar la liberación de sus antepasados de Egipto, observando de alguna manera especial los días que fueron una ocasión designados para celebrar dichas fiestas? Es imposible.

Hoy todos somos uno en Cristo Jesús. Dios no hace distincio­nes ahora (I

Corintios 12:13; Romanos 10:12; 'Gálatas 3:28 y Colosenses 3:14 Todos han

de adorar a Dios por igual. Todos los creyentes ahora celebran su liberación del

pecado (a través de Cristo) conmemorando su muerte al participar de los emblemas

de su cuerpo y de su sangre derramada, en el servicio anual de la Santa

Cena.